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Laos fue el último viaje juntos del Trío Calavera de Tokyo, fomado por la Marques, la Pinku y yo mismo. Y no podríamos haber elegido un lugar más especial que este.
Laos, a primera vista el país menos llamativo de la zona, resultó ser el diamante en bruto del sudeste asiático. Allí pudimos disfrutar de momentos tan memorables como tomarnos un batido de las frutas tropicales más sabrosas del mundo sentados a la orilla del rio Mekong disfrutando del precioso atardecer.
La verdad es que este último viaje fue de los más variado: practicamos un poco de espeleología, acompañados por el mismísimo Tristan Baker, y su equipo de psicofonía, disfrutamos de un guía de excepción, que nos alimentaba con unas comidas tipo picnic también de excepción, descendimos el rio Mekong en canoa y montamos en los peores autobuses del mundo, cargados hasta no caber ni un alfiler.
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Aunque, a pesar de todas las miserias, y de la privación de sueño a la que fuimos sometidos en sus autobuses, hasta el borde de la locura (nada recomendable coger un autobús nocturno en Laos si lo que uno pretende es dormir), la bondad y simpatía que sus gentes irradiaban compensan sobradamente todas las penurias vividas.
Ver álbum de Laos
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| Peninsula de Izu y Nikko con Noe |
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Con la segunda visita de Noe, aprovechamos para salir y conocer un poco más los alrededores de Tokio. Uno de los viajes fue a la peninsula de Izu, que es un lugar con una orografía espectacular, y donde se puede disfrutar del entorno puramente japones y con apenas turistas extranjeros.
También, repetimos viaje a Nikko, que es un lugar precioso, facilmente accesible desde Tokio, y en el que además tuvimos la suerte de llegar en la epoca del "Koyo", que es la epoca del otoño cuando las hojas de los arboles se vuelven marcadamente rojizas, dando a todo el entorno un aspecto mucho más exotico.
Un par de fines de semana estupendos con Noe, que estrenaba cámara digital durante el viaje. En su personal estilo de fotografiar, es la compañera perfecta de viaje, ya que, a diferencia de mi, que tengo devoción por los paisajes y espacios abiertos, ella busca la belleza en los detalles y en los planos cortos.
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Camboya forma la segunda parte de mi viaje en solitario por el sudeste asiático. Un país fascinante y lleno de contrastes, llama la atención la extrema pobreza de algunas de sus regiones, en contraste con algunos de los resorts de súper lujo de Siem Riep, cuyas habitaciones pueden costar por noche tanto como el sueldo de un año de un camboyano medio.
Los templos de Angkor-Wat son los restos de una floreciente civilización que pobló esas tierras alrededor del siglo X. El templo de Angkor es el complejo religioso más grande del mundo rodeado de un aura de misterio, ya que todavía hoy se desconocen muchos datos acerca de su uso yconstrucción. El templo más fascinante de todo el complejo es Ta Phrom, un templo abandonado al capricho de la naturaleza, y cuyos muros han sido literalmente engullidos por la jungla.
Camboya, con una terrible historia a sus espaldas y una pobreza extrema, vive de la sobreexplotación de estos tesoros arqueológicos, especialmentel en las grandes ciudades. Por ello, en dichas ciudades, la sensación de que uno es visto por los camboyanos como un puñado de dólares andante esperando a ser exprimido es bastante común entre los turistas: Engaño, fraude, estafa, timo, son palabras en boca de cualquier turista que este narrando sus aventuras por este país. |
Afortunadamente, todo eso cambia en cuanto uno se aleja solo unos kilómetros de cualquier gran ciudad y se adentra en la Camboya no turista. Allí, donde la gente no vive del turismo, allí donde la gente no nos mira como un puñado de dólares, allí donde la gente no busca la oportunidad para sacarte el dinero, allí esta la verdadera Camboya. La gente se acercaba a nosotros para mirar esas personas de complexión extraña, piel blanquecina y con pelo en los brazos. Los niños se acercaban a nuestro tuk-tuk (algo así como un moto-carro) para poder tocarnos. Se peleaba por poder situarse delante de las cámaras de fotos, solo para poder verse después en ellas, cuando aquellos extraños girasen aquella máquina y su reflejo apareciese en ellas.
Gente que no espera recibir nada de uno, y que lo único que les mueve a acercarse es la sincera e inocente curiosidad. Núnca he visto tanta felicidad en una cara al darles algo tan efímero como un plátano. Descubrir a los verdaderos camboyanos es la mejor y más conmovedora experiencia de todo el viaje.
Ver álbum de Camboya
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Mi viaje en solitario por el sudeste asiático comenzó en el norte de Vietnam, en la majestuosa bahía de Halong. Formada por más de 2.000 islotes de precipitados acantilados y singulares siluetas, sorprende ver como frondosa vegetación puede crecer en ellas. Las aldeas flotantes de pescadores y mercaderes que se encuentran entre los islotes de la bahía, a decenas de kilómetros de cualquier trozo de tierra habitable no son menos sorprendentes.
Para viajar por Halong Bay montamos en un antiguo barco de madera, que parecía haber salido de otra época. Navegar entre una infinitud de islas, sintiendo la brisa en la cara y contemplando sus sugerentes y únicos contornos transmitía una sensación de eternidad y plenitud difícilmente descriptible.
El día a día lo pasábamos en una de las islas, de tan solo unos cuanto cientos de metros de diámetro, con un centro rocoso elevado y copado de espesa vegetación, rodeado de una playa de agua clara que daba la vuelta a casi toda la isla, y donde tan solo habían unas cabañas de bambú para pasar las noches. Un pedazo de paraíso.
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Sin duda, Halong Bay es uno de las maravillas naturales más fascinantes que he visto núnca.
Ver álbum de Vietnam
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Hokkaido es la isla más al norte de todas las que componen Japón. Literalmente, significa "camino al mar del norte". Es, paisajísticamente hablando, la isla más bonita de todas, con unas vistas y paisajes de lo más variopinto, y amplios y frondosos prados teñidos de muy diversos colores, sobre todo en otoño y primavera.
Tienda de campaña en mano, y con un buen itinerario de viaje - diseñado por mi jefa, que es de la zona - fui con 3 compañeros de trabajo en Septiembre, cuando todavía no hace demasiado frío para visitar la zona.
Los paisajes son absolutamente impresionantes, pero lamentablemente el tiempo no nos acompaño para nada, y durante todo el viaje estuvo nublado o lloviendo. Así pues, me temo que las fotografías de este álbum no hacen justicia a la belleza del lugar. |
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Niigata es una región no demasiado lejos de Tokio, en la costa contraria de la isla principal, en la parte oeste. Allí decidí ir un fin de semana con mis habituales de viaje, Ruth y Rosa.
Niigata es famoso por su arroz. Esto se bastante fácil de adivinar cuando viajas por la zona, ya que desde la carretera solo se ven interminables arrozales de un precioso color amarillo. También tiene una naturaleza espectacular, con abundantes montañas pobladas por frondosos bosques, e innumerables lagos y cascadas.
En esta ocasión tuvimos mucha suerte con un tiempo tan espléndido, que dejó un buen número de fotos de ensueño de esta región de Japón.
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En Agosto cumplí una de las promesas que me hice a mi mismo cuando llegué a Japón: Subir al monte Fuji.
El Fuji es un monte muy adorado en Japón, rodeado por un aura de encanto y misterio, que aparece muy a menudo ligado a la cultura japonesa, ya sea en su pintura, su poesía, relatos, etc. Esa aura de encanto y misterio es fácil de comprender la primera vez que uno ve el Fuji desde la ventana del tren, con su geometría casi perfecta, y su blanquecina cumbre.
Junto con unos amigos alemanes, Stefan y Sandra, decidimos hacer una excursión de 2 días hasta alcanzar la cumbre del Fuji. Ver el amanecer de un nuevo día desde 3800m de altura es una experiencia mágica. Espero que las fotos os trasmitan una parte de las sensaciones que se experimentan durante esa extraordinaria experiencia y que no puedo escribir con palabras.
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| Hanami - La floración del cerezo |
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La celebración del Hanami en Japón es, sin lugar a dudas, el momento más especial de todo el año y el más esperado por todos los japoneses. Los cerezos florecen a mediados de Abril, y se mantienen en flor únicamente durante diez días. Durante ese tiempo, los japoneses salen de pic-nic, a comer y beber debajo de los cerezos, abarrotando cada uno de los parques de Japón; cantando, bailando y riendo, eso sí, siempre con el vaso de sake en la mano.
Durante esos días los japoneses se convierten en personas diferentes. Por un momento, todos esos indiferentes, insulsas y desaboridas personas parecen florecer ja la vez que los cerezos, pasando a ser unos salados sandungueros, aunque únicamente por un periodo de diez días. Japón es otro.
Ver álbum del Hanami |
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Kamakura es famosa por el buda de más de 13 metros de altura (el segundo más grande de Japón) que se encuentra en el templo Daibutsu. La ciudad se encuentra en las inmediaciones del área de Tokio, a una hora y media de viaje. Kamakura es un lugar que, sin ser fascinante, tiene cierto encanto. Los templos tienen una estética ligeramente diferente al del resto de Japón.
Yokohama es otra ciudad en las inmediaciones de Tokio. Siendo la segunda ciudad más grande de Japón (más de 5 millones de habitantes) curiosamente es ciudad dormitorio de muchos trabajadores de Tokio. Lo único que merece la pena ver de esta ciudad es su barrio chino (parece casi irónico) y su puerto.
Ver álbum de Kamakura & Yokohama
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ver álbum de la selva del norte de Tailandia |
En las vacaciones de la Golden Week, algo así como la semana santa japonesa, el grupo decidió realizar nuevamente una incursión en otro país asiático. Esta vez sería el turno de Tailandia.
El viaje comenzó muy a la japonesa, montados en un avión Hello Kitty, tal cual, desde el fuselaje hasta la comida.
Una vez en Bangkok, nos pusimos de camino al norte, a la ciudad de Chiang Mai. Allí comenzamos nuestra excursión por la selva del norte de Tailandia. Con unos guias de excepción, Korn y Johan, más conocido como Lady-boy (creo había amor entre nosotros dos ;), y unos compañeros de trekking también excelentes, pasamos 3 días sublimes en la selva. Tuvimos la oportunidad de visitar las tribus indigenas Tailandesas, que todavía conservan su forma de vida en poblados en medio de la selva, dormir en sus aldeas, conocer su forma de vida, incluso comer la misma clase de bichos que ellos comen (aunque no lo creais, estaban buenos).
Una vez finalizado el trekking por la selva, decidimos recorrer las islas del sur de Tailandia. Mucho más espectaculares que el norte, aunque también menos genuinas, y sobre todo mucho más turisticas, visitamos Koh Samui, Phuket, Phang Gna y Koh Phi Phi. Esta última es la isla es la que el año pasado quedo completamente devastada por el Tsunami, aunque sorprende ver como la industria del turismo pronto olvida, y como los hoteles y resorts vuelven a surgir por todos lados. Lo que no hay duda es que las blancas arenas de la isla y los fascinantes paisajes sacados de otro mundo no dejarán de atraer gente a este lugar.
En definitiva, un viaje lleno de experiencias con unos exuberantes paisajes y maravillosas gentes, que requiere el regreso de un servidor para terminar de saborear tan encantador país.
Por la tremenda cantidad de fotos, he dividido las fotos en dos álbumes. El primero es de la selva de Tailandia y fotos del norte, y el segundo con las islas del sur y de Bangkok.
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ver álbum de las islas del sur de Tailandia |
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El parque de Harajuku es uno de los lugares más fascinantes que he visto en Japón hasta ahora. Un lugar donde los japoneses pueden vestirse con toda libertad, y donde no existe ningun tipo de restricción social sobre sus apariencias o indumentarias. Este es sin duda el lugar en el cual los japoneses expresan sin pudor todo lo frikys que pueden llegar a ser.
Es sin duda uno de esos sitios de asistencia obligada si se visita Japón.
En esta sección solo están algunas de las fotos que he sacado en ese lugar. Si quereis saber más acerca del lugar en sí, encontrareis en la sección de Experiencias en Japón una pequeña reseña acerca de este lugar.
Ver álbum de Harajuku |
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Tohoku es la parte más al norte de la isla principal de Japón. Su capital, Sendai, tiene poco que ofrecer a los visitantes, comparado con sus esplendidos paisajes costeros y naturaleza, los cuales son uno de los principales reclamos turísticos de esta región.
Esta vez, viaje para dos; Ruth y yo decidimos salir a la caza de las mejores vistas en la costa, con coche y GPS en mano. Una labor dura, que nos dejo excelentes recompensas: el amanecer visto desde la costa, vislumbrando un tímido sol surgiendo de un azulado mar salpicado por innumerables islas e islotes fue sin duda la mejor imagen de este viaje.
Un viaje de 4 días al que dejó numerosas anecdotas, y una buena cantidad de fotos de naturaleza, algo que ya empezaba a echar de menos desde que llegué a Japón.
Ver álbum de Tohoku
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La Gran China, un país fascinante tanto por sus gentes como por sus monumentos, singulares en todos los sentidos. Allí estuvimos visitando Pekín, la capital, y Datong, antigua capital de una de las regiones interiores de China.
Lo más destacado sin duda de todo el viaje fue la Gran Muralla. Visitamos una de las partes de la muralla más fascinantes de todas. Esta era un punto clave de defensa contra los ataques mongoles, así que el emperador Chino de turno decidió construirla en la cresta de las montañas a lo largo de una cordillera, dificultando así el acceso, puesto que a la protección proporcionada por la muralla se le sumaba el tremendo desnivel del terreno. La vista de la Gran Muralla a lo largo de las crestas de las montañas circundantes era sencillamente fantástica.
Otros monumentos que destacar de las fotos son el templo colgante de Datong. Después de esto, me va a costar mucho más vacilar de Casas Colgadas en Cuenca. |
El templo servia para implorar a los dragones que no trajeran riadas durante las cosechas, por eso estaba construido en el cañón del río. Pero claro, ¿qué ocurre si los dragones hacen caso omiso de las imploraciones de los pobres monjes? Pues para ello los chinos decidieron que lo mejor era colgar el templo, así, en caso de riada, no se lo llevaría. Qué cracks!
El tercer monumento que me fascinó fue el de las cuevas de Yungang. Recordaís durante la guerra en Irak, la destrucción en Afganistán por parte de los talibanes de unos Budas gigantescos esculpidos en la piedra? Pues con la destrucción de esos Budas, Yungang se ha convertido en el único lugar en el mundo que queda en pié de ese tipo. Budas de 25 metros de altura realizados en la misma piedra de la montaña. Sorprendente.
Por último, decir que la calidad de las fotos no es tan buena como cabría esperar, pero es que la capa de mierda y polución que envuelve Pekín es difícil de evitar con el objetivo.
Ver álbum de China |
| Kyoto II - Navidades 2005 |
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Las navidades, ya que no había más remedio que pasarlas lejos de casa, y lejos de la familia, decidí pasarlas con Kosuke, un viejo amigo japones que conocí en EE.UU hace ya 5 años. El día de nochebuena, a diferencia de España, es un dia para salir a cenar con amigos. Por supuesto, sus amigos no hablaban ingles, así que termino siendo una noche muy divertida.
Lo mejor del lugar en Kyoto nuevamente fueron los jardines Zen, los cuales cada vez me parecen más fascinantes por su sencillez, pero con ese poder extraordinario de abrir tu mente.
Ver álbum de Kansai |
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Kyoto es una pequeña ciudad al sur de Tokio, muy cerca de la ciudad de Osaka. Allí fuimos un fin de semana mis compañeras de Japonés Ruth y Rosa, a ver la ciudad y a unos antiguos amigos míos que viven allí, Kosuke y Ike.
La ciudad, antigua capital del imperio Japonés, esta repleta de templos y parques. Los jardines Zen de algunos de los templos fueron sin duda lo que más me llamo la atención de este lugar. Su simplicidad en forma no era obstáculo para que siguieran siendo de una intensa belleza arrolladora.
La armonía de sus sinuosas formas en la arena y la sencillez de su diseño le trasmiten uno una sensación de paz interior difícilmente descriptible. Tan solo mediante su contemplación es fácil sustraerse y evadirse de la realidad. Ahora entiendo como los monjes Zen podían alcanzar el Nirvana en un lugar como este. |
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Tokyo es una ciudad de 12 millones de habitantes inménsamente grande. El transporte aquí, aunque es muy bueno, es de auténtica locura. Creo que voy a buscar una foto del mapa del metro, porque es digno de ver.
Apenas existen las farolas en las calles, pero tampoco las necesita. Las luces de los neones, carteles luminosos y pantallas gigantes son suficientes para iluminar de sobremanera las calles para dar el aspecto de ser una ciudad casi de otro planeta que todos conocemos de las películas.
Con todos esos rascacielos inmensos y autovías volantes levitando en los laterales de estos, hay momentos en los que esta ciudad recuerda a la película de "Blade Runner".
Aun siendo una ciudad gigantesca, y donde el espacio no sobra precisamente, estos japoneses han conseguido mantener parques y los espacios abiertos suficientes para que no parezca una cárcel. |
| Parque nacional de Nikko - Octubre del 2005 |
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Nikko ha sido el centro de adoración y culto Shintoista y Budista durante siglos. Los paisajes que Nikko ofrece, con sus cascadas, lagos, montañas y fuentes de aguas termales son absolutamente imponentes.
Allí fuí un fin de semana de Octubre. Llegamos justo para presenciar la entrada del otoño en el parque nacional de Nikko, así que tuvimos la fortuna de poder contemplar los arces con todo su esplendor en su soberbia variedad de colores.
En Nikko se encuentra también el mausoleo de uno de los Shogun de la familia Tokugawa, que gobernaron Japón durante más de 250 años hasta el siglo XVII. El mausoleo se encuentra dentro del templo de Toshogu, que es uno de los más impresionantes templos de Nikko.
También visitamos el pasaje del Abismo de Gamman-Ga-Fuchi. A lo largo del camino hay situadas cientos de estatuas de Jizo (similar a un buda), las cuales, según se dice, son incontables. Hay una foto mía muy curiosa entre todas estas estatuas ;) |
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